La angustia, el
dolor, tienen sonido, suenan a nudo en la garganta, a lluvia y frío.
El llanto, susurros
en la oscuridad, escucho su odio, el odio tiene sonido, suena a gritos
incrustados en mi cabeza, oigo el sonido de la debilidad, murmullos
atormentados, todas esas voces y sonidos en mi cabeza se van alejando,
desapareciendo, acallándose y sólo queda el sonido del silencio.
¿Qué tiene el
silencio?, ¿Porqué uno reza en silencio?, ¿Porqué el dolor es amigo del
silencio?
Amar en silencio
tiene un dejo de tristeza, sabe a tinta en el tintero, amas en silencio y un
día te encuentras mudo, lleno de palabras, que te atormentan en silencio.
Uno se queda sin
palabras y llega el silencio, uno habla, habla, habla y no escucha, para
escuchar primero hay que callar. Todo se va, se aleja, los gritos se acallan,
los sonidos se desvanecen.
Ya no hay murmullos
ni susurros, ni el sonido de la respiración, todo se fue, sólo silencio.
El silencio es
ausencia, como la luz en la oscuridad, nos muestra lo que no hay, lo que no
está.
De chiquita no le
tenía miedo a la oscuridad, sino al silencio, para dormir dejaba la radio
prendida, me asustaba el silencio, como si pudiera escuchar la voz al silencio,
ahora, que soy sólo silencio, creo entender por qué tanto miedo al silencio, al
sonido del silencio, todo se fue... y el resto es SILENCIO.
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