Yo a veces tengo miedo, pero no se dé que, ni por qué.
Y
esas veces que me agarra ese miedo, le
doy la mano a mi papá, o el me la da a mí, y se
me pasa, la mayoría de las veces. Pero
otras veces, ni con eso se me va el miedo.
Mi
papá siempre me dice: valiente
no es el que no tiene miedo, sino el que tiene miedo pero lo enfrenta.
Pero
a veces, el miedo es tan grande que me paraliza, me
cierra el pecho y no puedo respirar.
Pero
lo peor es cuando no sé a qué le tengo miedo
Pero
el miedo es cada vez más grande, o
sea, yo sé que hay muchas cosas que dan miedo.
Tu me
enseñaste que lo importante es que el miedo no me detenga.
Pero
hay otros miedos que uno no sabe ni de dónde vienen, ni miedo
a qué.
Y
cuando tienes miedo y no sabes de qué, es
peor, porque no sabes que hacer.
Es
como el monstruo de abajo de la cama, te acuerdas?
Eso
es lo que me pasa ahora, papá, siento
miedo,como cuando era chiquita
y
creía que había un monstruo debajo de la cama.
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